domingo, 27 de abril de 2014

Una rutina inusual

Llega el dia en el que toca madrugar un poco más de lo habitual para realizar ciertas tareas que tocan hacer, la cuestión es que toca desplazarme en coche para cumplir con mi deber, es ese dia en el que se añade una pequeña dosis de variedad a la rutina diaria. En verdad se agradece, se respira aire fresco y no hay ni un alma en las calles.

Con el trabajo hecho antes de que termine de amanecer, y sin compañia en el viaje de vuelta a casa, pongo la música del coche a todo volumén para evitar quedarme dormido ante la monotomia de la carretera, aunque siempre en alerta en la distancia para localizar algún posible control y bajar el volumén inmediatamente para evitar que me paren innecesariamente y hacerme perder el tiempo.

A mitad de camino siempre me encuentro un hombre alto y delgado esperando en una parada de guagua, puede parecer normal, pero cuando semana tras semana te encuentras a ese mismo hombre en la misma parada de guagua, comienza a formar parte de tu rutina. Aveces si me hace tarde y cuando paso por el lugar de la parada veo que no está, confirmando mi retraso. Pero en esta ocación iba bastante bien de tiempo y me pareció raro no verlo en la parada. Miré varias veces para el reloj para comprobar la hora y todo estaba en orden. 

Todavia seguia extrañado cuando en la siguiente parada visualizó desde lo lejos una persona, segun me iba acercando confirmaba su presencia, por una razón u otra cambio esta semana su espera en la parada, yo como de costumbre paso a su lado con la música a tope, y tras mirarnos mutuamente, sigo mi camino para perderme de nuevo en las carreteras vacias. Solo con 5 segundos, ese hombre forma parte de mi rutina habitual de este dia. Pequeños detalles se pueden convertir en grandes detalles. 

SAWEL 

domingo, 13 de abril de 2014

Cuando el propio aire que respiramos se convierta en privado, es muy posible que la sociedad vea por si misma a lo que ha llegado el ser humano.

SAWEL