Asi tal cuál me lo pronunciaba, y aunque al principio no le di importancia, si es verdad que se grabó en lo mas profundo de mi. Tal vez se escuchaba bien o su transparencia traspasó mis fronteras, todavia no logro recaudar respuesta.
Me gusta escuchar a la gente, sobretodo aquellas mas veteranas, tienen muchos relatos que ofrecer acerca de sus experiencias, aunque aveces estás puedan ser demasiadas exageradas o simplemente se emplea el uso de la imaginación. El caso es que lo que se relata de alguna manera te llama la atención y lo sigues con interés. Supongo que la ignorancia de uno también ayuda a querer ese conocimiento nuevo.
Dias, semanas, meses y años caminan de una manera incapaz de poder controlarse y a lo largo de ese periplo de tiempo, realizas una infinidad de tareas o procedimientos que ayudan a englobar tu pequeña y expansiva experiencia. No se coordina los momentos adecuados con el tiempo disponible para pensar con claridad.
Pequeñas pinceladas como si de latidos se tratarán, palabras exactas en momentos precisos son suficientes para darse cuenta que en el mundo que vivimos todo sucede cuando estamos preparados para recibirlo.
Uno de mis mayores temores reside en la ecuación cantidad-tiempo de experiencia recibida a lo largo que transcurre la vida, un equilibrio en constante peligro y que sin embargo es necesario para mantener la frescura y la novedad.
Y por cierto, el conocido que me adjudicó uno de sus consejos empezó a bordo de un taxi y a través de sus experiencias le han llevado a uno de esos trabajos afortunados.
SAWEL
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